El medio ambiente en Andalucía

Andalucía se encuadra dentro del dominio climático mediterráneo (excepto la Vega de Granada), aunque no toda Andalucía tiene el mismo clima.

Las precipitaciones disminuyen de oeste a este, teniendo Andalucía su punto más lluvioso en la Sierra de Grazalema (2.138 mm anuales) y el menos lluvioso de Europa (Cabo de Gata, 117 litros anuales). La Andalucía húmeda coincide con los puntos más altos de la comunidad (las tres Sierras), sobresaliendo especialmente el área de la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema. La Andalucía semiárida se encuentra representada por gran parte de la provincia de Almería y la Hoya de Guadix-Baza. El valle de Guadalquivir presenta pluviometría media.

Los días de lluvia al año son alrededor de 75, descendiendo hasta 50 en las zonas más áridas. En cambio, en grandes partes de Andalucía Occidental se superan los 300 días de sol al año.

La temperatura media anual de Andalucía es superior a 16 °C, aunque también con variaciones geográficas, oscilando desde los 18,5 °C de Málaga hasta los 15,1 °C en Baeza. El mes más frío es enero (6,4 °C de media en Granada) y el más caluroso agosto (28,5 °C de media en Écija). Las Sierras de Granada y Jaén son las que registra las temperaturas más bajas de todo el sur de España. En enero del 2005 se llegaron a alcanzar -21º En Santiago de la Espada (Jáen) o -18°C en Pradollano (Granada).

El relieve de Andalucía se compone de tres unidades fundamentales:

Sierra Morena, límite natural entre la meseta castellana y Andalucía, de elevación escasa: sólo Sierra Madrona logra superar los 1.300 metros en su punto más alto (Bañuela). Dentro de este sistema montañoso cabe destacar el desfiladero de Despeñaperros, que constituye la frontera natural con Castilla.

Las cordilleras Béticas (Penibética y Subbética) se desarrollan paralelas al Mediterráneo y no están alineadas, dejando entre ellas el ‘Surco Intrabético’. Las mayores alturas de Andalucía se encuentran en Sierra Nevada, al sureste de España; allí se sitúan las cotas más elevadas de la Península Ibérica: el pico Mulhacén (3478 m.) y el Veleta (3392 m.).

El valle del Guadalquivir se encuentra entre dichos sistemas; es un territorio llano casi en su totalidad, abierto hacia el Golfo de Cádiz por el suroeste.

FLORA Y FAUNA
La proximidad entre la costa andaluza y el norte de África ha favorecido el intercambio de flora y fauna entre ambas regiones. Esta es una de las razones por las que Andalucía presenta una biodiversidad de gran riqueza. De las 636 especies de vertebrados identificadas en España, más de 400 habitan en esta comunidad. Esta cifra convierte a Andalucía en la región ibérica con la fauna más rica.
Entre sus elementos mas cuidados y protegidos se encuentran el lince ibérico, único punto del mundo donde se puede ver esta especie, así como el pinsapo, árbol estrella de Grazalema donde se recoge el único bosque de esta especie en todo el mundo. Así mismo, una especie protegida que según se cree nos llega desde la prehistoria, el camaleón común, puede verse por los bosques de la bahía gaditana.

Camaleón Común
Parque de los Alcornoques
Cádiz
Pinsapo
Parque Natural de Grazalema
Cádiz
Lince Ibérico
Parquel Natural de Doñana
Huelva

MONUMENTOS NATURALES
La naturaleza andaluza cuenta con una orografía privilegiada para la visita de espacios fantásticos, monumentos naturales bióticos como grandes árboles o hábitats muy relacionados con especies animales en peligro de extinción: cuevas, salinas, arobretos, cumbres y vegas.

Almería, La Muela (Vélez Blanco), la Isla de Terreros e Isla Negra (Pulpí), la Piedra Lobera (Vicar) y el Arrecife barrera de Posidóneas (Roquetas de Mar).
Cádiz, la Sima de Villaluenga (Villaluenga del Rosario), el Salto del Cabrero (Benaocaz), el Trómbolo de Trafalgar (Barbate) y los Corrales de Rota.
Córdoba, los Baños de Popea (Córdoba), el Soto de la Albolafia (Córdoba), La Tiñosa (Priego) y la Cueva de los Murciélagos (Zueros).
Granada, la Peña de Castril (Castril), la Cueva de las Ventanas y Cerro Piñar (Piñar), la Falla de Nigüelas (Nigüelas) y los Peñones de San Cristóbal.
Huelva, la Peña de Arias Montano (Alájar), la Corta Atalaya (Riotinto), el Sifón Sur de las Minas de Tharsis (Alosno), el Mirador de la Desembocadura del Guadiana (Ayamonte), los Acebuchales del Rocío (Almonte) y la Cuesta Maneli (Almonte).
Jaén, el Pinar de Cánovas (Jimena), La Cañada de los Tejos (Quesada), El Quejido del Amo (Valdepeñas de Jaén), Los Organos (Santa Elena) y las Huellas de los Dinosaurios (Santisteban del Puerto).
Málaga, el Complejo Hundidero-Gato, el Nacimiento de Río Grande, el Pinsapo de las Escaleretas (Parauta), la Sima G.E.S.M. y el Tornillo del Torcal de Antequera.
Sevilla, las Cascadas del Huéznar (San Nicolás del Puerto), la Falla del Víar (El Pedroso), los Arenales y Pinales del Parroso (Villanueva del Río y Minas), el Chaparro de la Vega (Coripe) y el mencionado de el Acebuchal de la Dehesa de Abajo (Puebla del Río).

BOSQUE MEDITERRÁNEO
En España hay 682 millones de encinas, 226 millones de hayas, y 400.000 pinsapos. En la Sierra de Cazorla se encuentra el bosque más extenso de quercus (pinsapos) y pinos.

El bosque mediterráneo, con la encina como símbolo más significativo, domina el 75 % del territorio español.

Los bosques mediterráneos ocupan el 45 por ciento de la superficie forestal europea y el 66 % de estos territorios son de titularidad privada y poseen características propias y sus ecosistemas son de un gran valor ecológico. En ellos recaen los peligros de la erosión y la desertización. Además, son el sostén del mantenimiento de la biodiversidad. El Bosque Mediterráneo no es competitivo desde el punto de vista económico, por lo que, sin ayudas, las rentas de los propietarios van a desaparecer y las zonas se despoblarán, la intervención del hombre en el bosque disminuirá y, sin ella, el bosque mediterráneo se reducirá considerablemente.

LOS HUMEDALES
Con la primavera comienza un tiempo especialmente bueno para la observación de la naturaleza. Andalucía es uno de los territorios europeos donde se concentran un mayor número de lugares especialmente aptos para la observación de aves. Sus zonas húmedas, como Doñana, las lagunas de Málaga, Almería, Jaén y Granada, albergan en esta época una gran variedad de especies

La provincia de Málaga es muy rica en espacios para la observación de aves. Entre sus valles se encuentran lagunas, zonas húmedas y, la desembocadura del Guadalhorce.

En la provincia de Córdoba está el complejo endorreico La Lantejuela, con abundancia de flamencos, azulones, patos cuchara, ánades, sibones y tarros.

En la provincia de Granada existen dos parajes adecuados para la observación de aves. Se trata de las charcas de Suárez en Motril y las lagunas del Padul.

En la provincia de Jaén se encuentran tres de las grandes zonas de ornitología de Andalucía: el paraje natural de Laguna Grande, los Chinches y Laguna Honda, Parajes naturales del Alto Guadalquivir.

En la provincia de Cádiz, cerca del parque natural de Grazalema donde pueden verse la garza, garcilla cangrejera o las cigüeñas. Cerca de Espera y Arcos de la Frontera, así como el Embalse de Bornos o el Parque Natural Bahía de Cádiz, próximo a Conil.

La provincia de Huelva, cerca de Cartaya, es el mejor lugar para la observación de aves de toda Europa. En la totalidad de su litoral, desde Ayamonte hasta Cádiz, pasando por El Rompido, existen múltiples lagunas donde se refugian todo tipo de aves acuáticas, destacando, como no, el Parque Nacional de Doñana.
Amplíe la información en Consejería de Medio Ambiente.

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