Playa del "Nuevo Portil"
La playa del Nuevo Portil se asoma al mar desde uno de
los miradores más hermosos de la costa onubense;
rodeada de pinos y enebros esta playa cuenta con una planificación
urbanística de clara vocación turística
pero consecuente con el respeto al medioambiente.
Nuevo
Portil baja hasta la misma playa, donde se encuentra la
base náutica del mismo nombre y se habilita un paso
en barca hasta la playa virgen de la Flecha de El Rompido,
que se encuentra "a un tiro de piedra".
Playa de San Miguel
Con
una longitud de 3600 metros y una anchura medía de 40 metros,
su fina y dorada arena y la tranquilidad de sus aguas hacen
de esta pequeña joya de la costa onubense un lugar
delicioso para el baño. Muy frecuentada por veraneantes
de la zona y familia con niños, sus barcos y barcas
de recreo se mezclan con los pesqueros de la zona y desprende
en el paisaje cierta melancolía de otros tiempos.
Su acceso, rodeado de pinos mediterráneos, le confieren
un atractivo más para que sea uno de los puntos
que debe visitar. Esta playa fluvial se conecta con la
playa virgen de la flecha litoral medíante servicios de
lanchas y barcazas en temporada alta.
Playa de El Rompido
Nueve kilómetros separa El Portil de El Rompido,
en el término de Cartaya, donde se encuentra una
de las joyas geomorfológicos más importante
de la península, La Flecha de El Rompido.
Este espacio natural está constituido por las marismas
mareales del río Piedras, donde una corriente marina
sedimentaria construye casi a ojo de vista la lengua de
arena litoral (tiene un crecimiento de hasta 40 m anuales).
Merece la pena detenerse en el mirador existente en la
zona desde donde se ve una magnífica vista de esta
maravilla natural. Su riqueza ornitológica es elevada
con multitud de especies amenazadas. También destaca
la presencia de camaleones, pequeños mamíferos
y el lince ibérico. En cuanto a la vegetación
hay masas de pino piñonero en la zona de la costa.
Una playa urbana de 3600 metros de longitud, presenta
una anchura medía de 40 metros. Su fina arena dorada y
un oleaje tranquilo gracias a la reserva que le infiere
la flecha invitan a disfrutar y pasar unos días tranquilos
entre sus dunas.
La playa, vigilada por la policía local y un equipo
de socorristas, cuenta con unas aguas tranquilas y un medio
nivel de ocupación, lo que unido a los servicios
de duchas, papeleras y cabinas le dan un punto más
de seguridad a su costa.
Con una zona de alquileres náuticos, una zona habilitada
para aparcar y un parking vigilado, además de una
serie de kioskos balnearios, kioskos de temporada, camping,
restaurantes, aseos y vestuarios, le añade un plus
en servicios, lo que le hace la más completa de
la zona.
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